mie 6a. Sem Pascua (Id=311)
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Antífona de Entrada

Te alabaré, Señor, ante los hombres, y hablaré a mis hermanos de tu poder y tu misericordia. Aleluya.
Confitébor tibi in pópulis, Dómine, et narrábo nomen tuum frátribus meis, allelúia.

[Misa]


Oración Colecta

Oremos:
Concédenos, Señor, a cuantos celebramos ahora la resurrección de tu Hijo por medio de la fe, poderlo contemplar resucitado, llenos de alegría cuando vuelva glorioso en medio de tus santos.
Por Cristo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.
Amén.


[Misa]


Primera Lectura

Les anuncio a ese Dios que ustedes veneran sin conocerlo

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles
17, 15-16.22-34; 18, 1


En aquellos días, los que acompañaban a Pablo lo llevaron hasta Atenas, y de allí se
regresaron con el encargo de avisar a Silas y Timoteo, para que se reunieran con Pablo lo más pronto posible.
Mientras Pablo los esperaba en Atenas, se apenaba cada vez más al ver una ciudad tan dominada por la idolatría.
Entonces Pablo
, de pie en medio del areópago dijo:
"Atenienses, he observado que son muy religiosos. En efecto, al recorrer su ciudad y contemplar sus monumentos sagrados, he encontrado un altar en el que está escrito: "Al Dios desconocido". Pues bien, eso que veneran sin conocerlo es lo que yo les anuncio.
El Dios que hizo el mundo y todo lo que hay en él, y que es el Señor de cielo y tierra, no habita en templos construidos por mano de hombre; tampoco tiene necesidad de que los hombres lo sirvan, pues él da a todos la vida, la respiración y todo lo demás. El creó de un solo hombre toda la humanidad para que habitara en toda la tierra, fijando a cada pueblo dónde y cuándo tenían que habitar, con el fin de que buscaran a Dios, a ver si, aunque sea a tientas, lo podían encontrar; y es que en realidad no está lejos de cada uno de nosotros, ya que en él vivimos, nos movemos y existimos. Así lo han dicho algunos de sus poetas: "Somos de su descendencia". Por tanto, si somos descendencia de Dios, no debemos pensar que la divinidad se parezca a oro, plata piedra o escultura hecha por el arte y el ingenio humanos.
Ahora, sin embargo, pasando por alto los tiempos de la ignorancia, Dios manda a todos los hombres y en todas partes que se conviertan, ya que él ha establecido un día, en el cual va a juzgar el universo con justicia por medio de un hombre designado por él, a quien ha acreditado ante todos resucitándolo de entre los
muertos".
Al oír aquello de "resurrección de entre los muertos", unos se burlaron y otros dijeron:
"Sobre este asunto te oiremos otro día".
Entonces Pablo abandonó la reunión. Algunos, sin embargo, se unieron a él y creyeron; entre ellos Dionisio el Areopagita, una mujer llamada Dámaris y algunos otros.
Después de esto, Pablo partió de Atenas y fue a Corinto.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.


Salmo
Responsorial

Sal 148,1-2.11-12ab.12c-14a


La gloria del Señor sobrepasa cielo y tierra.
Pleni sunt caeli et terra glória tua.

Alaben al Señor desde los cielos, alábenlo en las alturas. Alábenlo todos sus ángeles, alábenlo todos sus ejércitos.
La gloria del Señor sobrepasa cielo y tierra.
Pleni sunt caeli et terra glória tua.

Reyes del mundo y pueblos todos, príncipes y todos los jefes de la tierra; los jóvenes y también las muchachas, los viejos junto con los niños.
La gloria del Señor sobrepasa cielo y tierra.
Pleni sunt caeli et terra glória tua.

Alaben el nombre del Señor, porque sólo su nombre es sublime, su grandeza está por encima de los cielos y la tierra, él ha hecho fuerte a su pueblo.
La gloria del Señor sobrepasa cielo y tierra.
Pleni sunt caeli et terra glória tua.

El ha hecho fuerte a su pueblo, él es el orgullo de todos sus fieles, de Israel, su pueblo entrañable.
La gloria del Señor sobrepasa cielo y tierra.
Pleni sunt caeli et terra glória tua.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.

Yo le pediré al Padre, y él les dará otro Consolador, que se quedará para siempre con ustedes, dice el Señor.
Rogábo Patrem, et álium Paráclitum dabit vobis, ut máneat vobíscum in aetérnum.
Aleluya.


Evangelio

El Espíritu de la verdad los guiará hasta la verdad plena


† Lectura del santo Evangelio según san Juan
16, 12-15


Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos:
"Tendría que decirles muchas cosas más, pero no podrían entenderlas ahora. Cuando venga el Espíritu de la verdad, los iluminará para que puedan entender la verdad completa. El no hablará por su cuenta, sino que dirá únicamente lo que ha oído y les anunciará las cosas venideras. El me glorificará, porque todo lo
que les dé a conocer lo recibirá de mí.
Todo lo que tiene el Padre, también es mío; por eso les he dicho que todo lo que el Espíritu les dé a conocer, lo recibirá de mí".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.


[Misa]


Oración sobre las Ofrendas


Dios nuestro, que por medio de estos dones que vas a convertir en el Cuerpo
y la Sangre de tu Hijo, nos haces participar de tu misma vida divina, concédenos que nuestra conducta ponga de manifiesto las verdades que nos has revelado.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.


[Misa]

Prefacio

Restauración universal por el misterio pascual

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, glorificarte siempre, Señor, pero más que nunca en este tiempo en que Cristo, nuestra pascua, fue inmolado. Porque, destruida la antigua situación de pecado, se levanta todo lo que estaba caído y en Cristo se nos otorga la integridad de la vida.
Por
eso, con esta efusión de gozo pascual, el mundo entero se desborda de alegría, y también los coros celestiales, los ángeles y los arcángeles, cantan sin cesar el himno de tu gloria:
[Misa]


Antífona de la Comunión


Yo soy quien los ha elegido del mundo, dice el Señor, y los he destinado para que vayan y produzcan fruto, y su fruto perdure. Aleluya.

Dicit Dóminus: Ego elegi vos de mundo et pósui vos ut eátis, et fructum afferátis, et fructus vester máneat, allelúia.

[Misa]


Oración después de la Comunión

Oremos:
Señor, tú que nos has concedido participar en esta Eucaristía, míranos con bondad y ayúdanos a vencer nuestra fragilidad humana, para poder vivir como hijos tuyos.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén

[Misa]

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